Élido Ubaldo Di Serio, Argentina
Con las manos arcillosas hechas puños,
con los surcos prematuros
y se adentra en la montaña
dura, fría, arisca, extraña
y se entrega a sus paredes
que se abren en dos brazos
dando vuelo a que su sangre
se confunda con su hermano
y hecha nube, aroma y aire
cruce mares, cruce cielos,
que rescate desde el fondo
los abrazos de los hombres.
Cuando el hombre se hizo hombre,
cuando tuvo a sus espaldas
cuando vio que eran sus manos
se hicieron lanza, tizón, coraza,
sintió que le nacían en sus huecos
y lo halló junto a su pecho
en silencio inexplicable...
y el amigo fue su hermano.
por los siglos y los siglos
los amigos se fundieron en la sangre
y salieron a juntarse a sus iguales...
Compartieron en la noche las estrellas,
sal, cereal, vino y olivo...
y sus brazos levantaron catedrales,
amontonaron oro en arca ajena
y siguieron contando sus tareas
convirtiendo sus sueños en ideas.
La amistad fue un juramento
y partieron a la rosa de los vientos
Sembraron panfletos en la noche,
e hicieron reuniones clandestinas,
hallaron compañera en el camino
y juntos se ocultaron en chañares
cuando fueron perseguidos, e hicieron frente
para no entrar en la noche del olvido.
envio: AGENCIA DE COMUNICACIÓN RODOLFO WALSH
|
Por lobitogabriel - 14 de Octubre, 2007, 15:34, Categoría: poesia
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|